Dar cuerda y ajustar un reloj automático: la forma correcta de hacerlo.
Un reloj automático vive de su movimiento, pero a veces necesita ayuda: tras estar guardado, al usarlo por primera vez o al cambiar la fecha. Esta guía le muestra cómo dar cuerda, ajustar la hora y la fecha, y evitar el error que puede resultar costoso.
Usted le da cuerda a un reloj automático simplemente usándolo: el rotor genera energía a partir del movimiento de su brazo. Si el reloj se detiene tras una pausa, gire la corona en el sentido de las agujas del reloj, unas 30 o 40 veces para la reserva completa. No puede excederse en la cuerda. Al ajustarlo, la regla más importante es: nunca cambie la fecha entre las 21:00 y las 03:00. Los relojes sin fecha, como el Pulsar con mecanismo NH70, no presentan este problema.
Cómo funciona un reloj automático.
Un reloj automático lleva su motor en el interior: un rotor, una masa oscilante semicircular que gira con cada movimiento del brazo y, al hacerlo, tensa el muelle real. Esta energía almacenada impulsa el mecanismo. Mientras use el reloj, este se cargará por sí solo.
La cantidad de energía que almacena se denomina reserva de marcha. Es limitada: el mecanismo NH70 del Pulsar, por ejemplo, funciona unas 41 horas a plena carga sin ser usado ni recibir cuerda manual. Si usa el reloj a diario, no notará nada, ya que el rotor repone la reserva constantemente. Sin embargo, si deja el reloj sin usar más tiempo del que permite su reserva, se detendrá. No es un defecto, sino la naturaleza de la mecánica.
Un efecto secundario estético: el segundero de un automático se desliza suavemente sobre la esfera en lugar de saltar cada segundo. Este deslizamiento fluido, en el NH70 con 21.600 alternancias por hora, es la señal más visible de que se trata de un mecanismo mecánico y no de una pila.
Dar cuerda: por uso y de forma manual.
La energía llega al mecanismo por dos vías: mediante el uso y a través de la corona. En el día a día, basta con llevarlo puesto. Quien tiene su reloj en la muñeca casi a diario, nunca necesita darle cuerda a mano.
Pero si el reloj se detiene, por ejemplo después de unos días en el cajón, puede darle cuerda mediante la corona: en su posición inicial presionada, gire la corona en el sentido de las agujas del reloj. Unas 30 o 40 vueltas llevan a un reloj detenido a su reserva de marcha completa. Después, colóqueselo y el rotor se encargará del resto.
No se puede dar demasiada cuerda a un reloj automático. Si el muelle está lleno, simplemente desliza. Por ello, dar cuerda es seguro en cualquier momento, siempre que se gire con calma y sin violencia.Desde la práctica · Andre Hörner
Esta es la diferencia fundamental con un reloj de cuerda manual pura: en estos, al dar cuerda, se siente en algún momento un tope firme y no se debe seguir girando. Un automático no tiene ese tope. Su muelle real está conectado al barrilete mediante una brida deslizante que patina en cuanto el muelle está lleno. Así se evita el exceso de tensión, ya sea por el uso o por la cuerda manual. Simplemente gire con calma hasta estar seguro de que hay suficiente energía en el mecanismo.
La cuerda manual se necesita casi exclusivamente para poner en marcha un reloj detenido o para preparar un reloj que se usa poco antes de ponérselo. Un automático usado a diario se carga solo. Y no, no puede romper nada al girar la corona.
¿Se ha detenido? Qué hacer ahora.
Su reloj automático se ha detenido porque ha estado guardado más tiempo del que permite su reserva de marcha. No hay de qué preocuparse; en tres pasos volverá a funcionar:
| Paso | Acción |
|---|---|
| 1. Dar cuerda | Quítese el reloj, gire la corona en posición inicial unas 20 o 30 veces en el sentido de las agujas del reloj hasta que el reloj marche |
| 2. Ajustar | Ajuste la hora y, en relojes con fecha, también el día (tenga en cuenta la zona de exclusión, ver capítulo V) |
| 3. Colocar | Use el reloj: a partir de ahora, el rotor lo mantendrá cargado con su movimiento |
Algunas personas inician su reloj agitándolo ligeramente. Esto funciona porque el rotor gana impulso, pero la cuerda manual específica a través de la corona es más suave y proporciona al reloj suficiente reserva inmediata para funcionar de forma fiable mientras lo ajusta.
Ajustar la hora y la fecha correctamente.
El ajuste se realiza mediante las posiciones de extracción de la corona. El número de posiciones depende de si el reloj tiene fecha o no.
| Corona | Función |
|---|---|
| Presionada | Posición inicial, aquí se le da cuerda al reloj manualmente |
| Un nivel fuera | En relojes con fecha: ajuste rápido de la fecha (cuidado con la zona de exclusión) |
| Totalmente fuera | Ajustar la hora; en mecanismos con parada de segundero, la manecilla se detiene |
Muchos mecanismos de calidad, incluido el NH70, disponen de parada de segundero (hacking). Al extraer la corona totalmente, el segundero se detiene. Esto permite situarlo en el cero, esperar a una señal horaria y presionar la corona exactamente en el momento adecuado. Este es el truco para que su reloj vaya exacto al segundo.
Un aviso importante: no todos los automáticos tienen fecha. El mecanismo NH70 del Pulsar muestra deliberadamente solo hora, minutos y segundos. En este caso, se elimina la posición de fecha y, con ella, la mayor trampa al ajustar el reloj, de la que hablaremos en el siguiente capítulo. Presione siempre la corona totalmente tras el ajuste para mantener la estanqueidad.
La zona de exclusión: el tabú costoso.
Al ajustar un reloj con fecha, existe un error que puede resultar muy caro: cambiar la fecha en la zona de exclusión. Esta zona suele situarse entre las 21:00 y las 03:00 horas.
La razón reside en el mecanismo: en este intervalo, la mecánica prepara el cambio de fecha y los dientes del sistema ya están engranados. Si utiliza el ajuste rápido de la fecha en este momento, ejercerá presión contra esos dientes engranados. Pueden romperse, y la reparación suele costar mucho más de lo que habría costado la precaución.
La regla sencilla: coloque primero las manecillas a las 6:00 y luego ajuste la fecha. A las 6:00, el mecanismo de fecha está liberado y puede realizar el ajuste sin peligro.Desde la práctica · Andre Hörner
Para proceder de forma segura: extraiga la corona y gire las manecillas hasta aproximadamente las 6:00, lejos de la zona de exclusión. Ajuste ahora la fecha al día anterior mediante el ajuste rápido, luego avance la hora hasta que cambie la fecha al día actual y, finalmente, ajuste la hora correcta. Es un poco más laborioso, pero protege el mecanismo de forma fiable.
Si su reloj no tiene indicador de fecha, como el Pulsar con mecanismo NH70, no necesita preocuparse por la zona de exclusión: al no haber mecanismo de cambio de fecha, no hay nada que pueda romperse. Simplemente ajuste la hora y listo.
¿Se necesita un cargador de relojes?
Un cargador de relojes (watch winder) es una pequeña caja que mantiene el reloj en rotación suave para que no se detenga cuando no se usa. Suena práctico, pero es necesario con menos frecuencia de lo que los fabricantes de estas cajas sugieren.
La respuesta honesta depende de cuántos relojes use:
- Un solo reloj, usado casi a diario: No necesita cargador. El reloj funciona por el uso y, tras una pausa, se carga y ajusta en un minuto.
- Varios relojes en rotación: Aquí un cargador resulta cómodo, ya que de lo contrario tendría que ajustar cada reloj que use con poca frecuencia.
- Relojes con calendario perpetuo o complicaciones: En este caso, un cargador tiene un valor real, ya que el reajuste es complejo.
Para la gran mayoría, un cargador es una comodidad, no una necesidad. Desde el punto de vista mecánico, un cargador mantiene el reloj en funcionamiento constante; aunque esto distribuye los lubricantes, también implica un desgaste continuo. Si solo posee un reloj, permítale sus periodos de descanso.
Servicio: cuándo el reloj debe ir al especialista.
Un mecanismo mecánico es una pieza de micro-mecánica con lubricantes que envejecen con los años. Por ello, un automático requiere ocasionalmente una revisión, en la que se desmonta, se limpia, se lubrica de nuevo y se comprueban las juntas. Como valor orientativo, se recomiendan entre cuatro y seis años según el uso.
Dos señales le indicarán que ha llegado el momento: el reloj pierde precisión de forma notable o su reserva de marcha se acorta, deteniéndose más rápido cuando no se usa. Ambos casos sugieren que el aceite del mecanismo ha envejecido.
Por otro lado, un caso común que a menudo se resuelve sin servicio técnico: si su reloj se adelanta mucho de repente, suele estar magnetizado por un altavoz, tableta o el cierre de un bolso. No es una avería; un relojero desmagnetiza el mecanismo en segundos. Mantenga su reloj mecánico alejado de fuentes magnéticas fuertes por precaución.